Próxima Estación…Panamá

Los seres humanos somos osados, nos creemos poseedores de todo lo que nos rodea y si los intereses son económicos ni la tierra ni el mar pueden oponerse  panama_canal_map

El canal de Panamá es un claro ejemplo de ello, actualmente une el océano Atlántico con el océano Pacifico por medio de una de obra de ingeniería increíble, utiliza unas esclusas que  jugando con la altura del agua consiguen  igualar el nivel de ambas océanos, levantando los buques más de 25 metros y permitiendo el paso de los barcos de un océano a otro.

Qué bueno sería que con la misma fuerza que nos impulsa a unir dos mares, pudiéramos mover el mundo hacia otra dirección que no sea la que la “globalizada” marea  lleva.

Y que voy a hacer yo ante este sentir; irme a Panamá a bucear.

Sonará a chulería y vacile, pero solo trato de ser sincera, al menos conmigo. No sé si mis viajes y buceos tienen una repercusión más lejos que mi propio goce, o suponen ir contra corriente o surfear la marea.

Me gustaría pensar que sí, claro está, que la experiencia fantástica  que supone para mi bucear en lugares donde no pensé poder llegar nunca con una tetraplejia, de algún modo son movimientos que repercuten en todos, que   lleven a discutir si lo que cada uno elige son oportunidades que cogemos como trenes que no queremos que se escapen, fruto de posibilidades, morro que le ponemos, derecho divino, derecho adquirido o mezcla de todas esas cosas, aderezadas con quien somos.

Así que continúo buscándome en cada viaje. Éste concretamente parece un gustoso cruce de casualidades que me llevaran a encontrarme en el  mismo mes, con la instructora con la que me saque el Open Water  trabajando en Panamá, en un archipiélago llamado Bocas del toro, a unos 40 kilómetros de Costa rica y en pleno Caribe y con mi padre recorriendo Panamá en un viajecito.

Conseguida un asistente con ganas de acompañarme sola en el vuelo, allí nos ayudará mi padre y su mujer, y podre completar el avanzado con una pedazo de instructora.

Ahora que lo veo escrito no son tantas las casualidades, pero no pasa nada, ya si eso me las invento yo y  el 31 de enero salimos dirección Panamá city.

Os dejo un regalo visual y musical, que haría bailar a la cola del paro, solo espero  disfrutar una cuarta parte de lo que lo hacen en el video.