BUCEANDO EN EL MAR ROJO. Por : Miguel Angel Peréz moreno

En especial, el momento en el que todo el grupo estuvimos, apoyados en una barandilla, observando a escaso metro y medio como una tortuga, no se a que especie pertenece, se alimentaba tranquilamente.
Aunque ya sabéis que para mí, la inmersión perfecta es:
Buena visibilidad
Un pececillo
Y una hierbecilla

miguel angel 2Lo prometido es deuda, por lo que voy a relatar ese viaje maravilloso al Mar Rojo.
Elena y yo nos embarcamos en una aventura llena de incertidumbres y expectativas.
Nos fuimos a bucear al Mar Rojo, en un barco, Golden Emperor, lo que se viene llamando Crucero vida a bordo. 6 días viviendo en un barco, más 2 en hotel, con lo que conlleva de dificultad para los que tenemos problemas de movilidad, o como tan de moda esta llamarlo ahora, con movilidad reducida, que digo yo, quien se libra de dicha reducción de movilidad.
Bueno, al grano, que me disperso.
El viaje lo organizo nuestro queridísimo instructor de buceo adaptado Lalo, de Noraysub. Además de Elena y yo, como “representantes” del buceo adaptado, el grupo lo formaban, el propio Lalo, Eva, Nati, José Luis, Roberto alías “octopus”, Juanjo, Miriam, José Ramón, Paula, Asier, Clara y Leli ( mi madre, 70 añitos y buceando), todos ellos buceadores, como acompañantes de Elena y mío, venían Gema y mi padre, Miguel, que recibieron sendos bautismos, con distinto resultado.
Un grupo al que cada uno aportaba su granito para hacer de dicho viaje una experiencia inolvidable. Las historias de los viajes de Asier, Eva y Jose Luis, las ganas de juerga de Roberto-Octopús, Gema, Clara y Elena, las locuras fuera del agua de Nati, así como su serenidad y buen hacer en las inmersiones, la juventud de Paula y la satisfacción de orgullo de padre de José Ramón, los padres adoptivos de todo el grupo, Leli y Miguel, el pedazo trabajo de Lalo, para que Elena y yo estuviéramos a gusto, fuera y dentro del agua, las conversaciones en cubierta junto a Juanjo y Miriam, las risas de Eva y Nati, las pedazo fotografías de José Luis. En fin, paro para no aburriros con la lectura.
Después de pasar una primera noche en hotel y reponernos del siempre “cansino” viaje en avión con escala, llegamos al barco, donde nos recibió la tripulación, gente muy amable y dispuesta a ayudar en todo momento, en especial a Elena y a mí, privilegios de la movilidad reducida.
En el comité de recepción estaba como figura principal el guía español Fernando, más conocido durante los días que duro el crucero como Fernando-Fernando.
Ante la llegada de tan peculiar grupo de buceadores, confesado por el propio Fernando, había cierta tensión, debido a las dificultades que podrían darse a lo largo de las distintas inmersiones, así como la vida a bordo.
Todas esas posibles dificultades se resolvieron, gracias al trabajo agotador por parte de Lalo y a la inestimable ayuda de la tripulación del barco, a los que mando un saludo, por si algún día llegan a leer estas líneas.IMG_3805
Las inmersiones las realizábamos en 2 grupos, dirigidos cada uno por uno de los guías, del barco, Acmed, que me perdone porque seguramente he escrito mal su nombre, y por Fernando-Fernando.
Cuando me toco de guía Fernando-Fernando y debido a mi discapacidad tuvimos que ponernos de acuerdo a la hora de las señales, y creamos un nuevo código. El código consistía sencillamente en hablar dentro del agua. Menudas conversaciones nos pegamos.
Entre las charlas y mi método de descenso, que según Fernando-Fernando, es lo más parecido que ha visto a los descensos de los buzos de combate, pude llevar a cabo las inmersiones más impresionantes, que he realizado hasta ahora.
Me sorprendía en especial ver que en tierra firme solo había tierra desértica y en cuanto metías la cabeza en el agua, tus ojos eran bombardeados por todos los colores del arcoíris, multitud de vida animal y vegetal, formas caprichosas que ni lo mejores autores de ciencia-ficción darían a sus alienígenas, una visibilidad del agua inmejorable, a mi modesto entender. No me daba tiempo a asimilar todo lo que mis ojos estaban recibiendo.
Realizamos inmersiones a pecios, barcos hundidos, en algunos de ellos buceamos por el interior de sus entrañas.
Inolvidable será la inmersión al interior del SS Thistlegorm, mítico barco inglés con cargamento militar de la II Guerra Mundial, hundido por la aviación nazi y descubierto por Jacques Cousteau, sencillamente impresionante. En especial, el momento en el que todo el grupo estuvimos, apoyados en una barandilla, observando a escaso metro y medio como una tortuga, no se a que especie pertenece, se alimentaba tranquilamente.
Aunque ya sabéis que para mí, la inmersión perfecta es:
Buena visibilidad
Un pececillo
Y una hierbecilla
A pesar de que parte del grupo repetía viaje al Mar Rojo, creo que todos nos vinimos con las ganas de repetir.
Pero eso será otra historia.

Thistlegorm

“Me robo un enorme  grito de alegría cuando me quite el regulador de la boca en la superficie, continuado con una fantástica llantina mientras me duchaba para limpiarme la sal, de nuevo volví a dar las gracias a la mamatierra y a la historia”thistlegorm8

Cada inmersión en el Mar Rojo es un mundo, hay tanta riqueza marina que nunca sales disgustado con lo que viste, pero por la razón que sea, para cada uno hay una inmersión que le fascina o le transporta, en mi caso la primera dentro del Thistlegorm me llevo de nuevo a entender porque merecía la pena un viaje tan duro, físicamente y a otros niveles, para mí y quien me acompaña  y me robo un enorme  grito de alegría cuando me quite el regulador de la boca en la superficie, continuado con una fantástica llantina mientras me duchaba para limpiarme la sal, de nuevo volví a dar las gracias a la mamatierra y a la historia.

El Thistlengorm, era un barco británico que en la segunda guerra mundial transportaba armamento, tanquetas, maquinas de tren, motocicletas, alas de avión, y hasta botas para los militares. Al estar controlado el estrecho de Gibraltar y el mediterráneo por tropas Alemanas, el buque británico tuvo que rodear todo áfrica para intentar llegar al mediterráneo por el canal de Suez y pensándose fuera del alcance de los radares Alemanes cuando se encontraba en el Mar Rojo, fue hundido por dos bombarderos Alemanes que hicieron estallar la munición que llevaba el propio barco, en Sha´ba Alí, el 6 de octubre de 1941.thistlegorm1

Solo murieron 9 de los 48 tripulantes y quedo sumergido a una profundidad máxima de 32 metros y con su cubierta a solo 10 metros de la superficie.

El barco fue descubierto por Cousteau en los 50, dicen que se llevo varias cosas de valor como la caja fuerte del capitán y mantuvo oculta su ubicación, hasta que fue descubierto en los años 90, convirtiéndose en uno de los pecios más famosos y  visitados en la actualidad.

Casi desde el momento que te sumerges puedes ver nítidamente la cubierta del barco, todo como quedo, las motos apiladas con las yantas nuevas, las tanquetas volcadas y la munición en sus cajas. Con la magia  de la oscuridad del interior y el efecto de las linternas, el tiempo se alarga a la vez que te lleva a otro momento de la historia deseando saber más de cada objeto que ves.thistlegorm3

Magia y surrealismo pensaba, ya no solo estaba en un medio que no era el mío, también estaba jugueteando con el tiempo y la historia, así que, sí, grite cuando salí de la inmersión y hubiera gritado más alto si mi voz me hubiera dejado, y la tripulación no se hubiera asustado. Con el dedo girando en la sien varias compañeras de viaje le indicaron a la tripulación que estaba loca, para que entendieran que me pasaba y no se equivocaban, estaba loca de alegría, espero poder volver y gritar cada vez más alto.thistlegorm5