Un compañero

“Lo que tengo y el tiempo no me puede quitar, ni la mar, por muy brava que se ponga, es la lección aprendida. Igual que hay quien no mira o no quiere ver, hay quien sabe ver más lejos de lo que crees ver tú”
Aprendiendo con un compañero de buceo

Yo creía hablar llena de libertad y fuerza sobre las complicaciones de ser tetraplejica y con la misma fuerza y cargada de argumentos llegaba a los centros de buceo.
-Quiero bucear, ¿me metéis al agua? -soltaba sin tartamudear con mi mejor sonrisa.
Yo no sé mucho de buceo pero no tengo miedo y creo que controlo con cabeza mis límites.Aprendiendo con un compañero de buceo
Quien sino yo podía ir más allá de mis miedos, más allá de mis barreras.
Para mi sorpresa ÉL.

Un día alguien que parecía cortar poco bacalao, alguien que no parece ser el más cantante, de los que no te sueles acordar que pasó por la fiesta, de los que no hablan demasiado, una antítesis de mi, diría yo, fue sigilosamente yendo más allá de mis miedo y más allá de mis barreras y me hizo el mejor regalo que puede tener un buzo, quiso convertirse en mi compañero de buceo, el compañero de una buza que además depende de alguien hasta para compensar los oídos.

Sin quitarle mérito a todos los instructores con los que he buceado, aquí la historia empezaba sin destino de buceo, sin saber de buceo adaptado con una pregunta que no queríamos que nos respondiera una certificadora, la queríamos responder nosotros; ¿podríamos bucear solos como cualquier pareja de buceo?.Aprendiendo con un compañero de buceo

Así qué después de meses hablando del tema, me baje a Cabo de Gata este mes de junio a intentar hacer realidad lo que el teléfono nos permitía fantasear.Aprendiendo con un compañero de buceo
Alguna inmersión fallida y un viento de poniente con mala leche no nos dejo entrar al agua todo lo que nos hubiera gustado pero creo que pese a eso, logramos el objetivo.Aprendiendo con un compañero de buceo

Conseguimos tener nuestras propias señales, en base al movimiento que me permiten mis brazos, para poder decir hacia donde ir, que he visto o que necesito, hacer inmersiones con más gente pero funcionando solos o disfrutar como iguales.Aprendiendo con un compañero de buceo

Nos queda mucho que aprender y no sabemos cuando podremos bucear, querer no siempre es poder y la vida es igual de caprichosa que el mar.Aprendiendo con un compañero de buceo

Lo que tengo y el tiempo no me puede quitar, ni la mar, por muy brava que se ponga, es la lección aprendida. Igual que hay quien no mira o no quiere ver, hay quien sabe ver más lejos de lo que crees ver tú.
Y que la voluntad, ese término, que tanto abanderaba mi siempre recordado amigo Paco Guzmán diciendo que movía el mundo, se mueve de la mano de la empatía, obligándome a creer y a vivir la osada palabra igualdad más allá del discurso.Aprendiendo con un compañero de buceo

Gracias, por dejarme con la boca abierta y cerrarme la boca.Aprendiendo con un compañero de buceo

Me quito el sombrero, con mis “asistentes de tierra”, las que se han atrevido pelear con neoprenos y medusas, y a los becarios e instructores del Cortijo Subacuático por la ayuda y las sonrisas.

Tu me miras sin interrogaciones.