PAPA; ¿CUANTO HAY DEL PACÍFICO AL CARIBE?

No puedo seguir contando las experiencias en el buceo, sin contar lo denso que fue el camino desde santa Catalina a bocas del toro. Un viaje que me llevo desde el pacífico hasta el Caribe cruzando una parte de Panamá. Este trayecto fue nuestro particular Canal de Panamá, de un mar a otro, con una ilusión por mi parte: poder conocerlos por dentro, debajo del agua.MAPA-PANAMA

Después de los buceos en Coíba, nos despedidos de Sherly y su cabañita rosa, en la que todo era rosa y nadie podría negar que tenían un encanto muy personal y que Sherly fue todo cariño. Nos montarnos  de nuevo en el coche que ya traíamos alquilado desde Panamá city.

Sin  grandes señalizaciones que nos regalaron el placer de preguntar a los lugareños, todo un deporte comunicativo y de comprensión y algún que otro cambio de sentido, nos dirigimos a Boquete una pequeña ciudad muy cercana a el parque nacional del volcán barú.

reserva forestal de  fortunaLa idea era dormir allí para hacer el viaje de día y al día siguiente continuar hasta Almirante, no era una mala idea no viajar de noche, pero eso convirtió el viaje en un sin fin de subidas y bajadas de maletas, parecía que nunca llegábamos a nuestro destino, casi habíamos olvidado cual era: la isla de Colón, donde me esperaba Rut para comenzar el avanzado y donde yo ayudaría a los nuevos asistentes de buceo adaptado a hacer sus prácticas y a acercarse de primera mano a la diversidad funcional.

A  medida que nos acercábamos a Boquete las temperaturas iban  bajando. Pasamos de ir cocidos y pegados al asiento a llegar a boquete a 16 grados, locos por buscar unos calcetines calentitos para combinarlos con las chanclas. Tardamos 5 horas en llegar.

Inciso sobre diversidad: yo viajaba en el asiento del copiloto al que llegue subiéndome entre dos personas en santa Catalina. Silla plegada en el maletero. No me baje a eso que llaman “estirar las piernas” hasta boquete, dónde mi postura se había escurrido un poco y mis pies habían engordado lo suficiente para olvidar que tenía tobillos. Los  “párate  aquí que me hago pis”, se sustituyeron por ” me meo me meo conecta la bolsa”. Después del viaje a México descubrí la sutileza de viajar con una sonda permanente y vaciar mi vejiga donde quiera sin montar la escena de buscar un sitio donde despatarrarme. Te ahorras muchos suspiros chungos de tus compañeros de viaje.

En Boquete dimos  una vueltecita por una ruta de cafetales. Vimos de lejos el volcán y nos fuimos a dormir. Si salíamos pronto nos daría tiempo a coger el barquito con tiempo. El último salía a las seis de la tarde.reserva forestal la fortuna

Hartos de coche y con el calor de vuelta, soñábamos con las aguas cristalinas del Caribe y el camino solo lo suavizaban  la belleza de los imponentes árboles de la reserva forestal de fortuna. Lo que debían haber sido sólo unas 3 horas de coche, se convirtieron en 6 horas debido a unos piquetes que los indígenas hicieron en la carretera que llevaba a Almirante desde Chiriquí grande, un carretera entre selva media, paralela  a costa caribeña  . Aquellos piquetes contaban mucho de lo que pasa en el mundo y pusieron ante nuestros ojos los problemas de los indígenas de la zona (podéis leer sobre el tema en la entrada titulada “LOS INDIGENAS NGÖBE Y LA REPRESA CHAN 75”).niña Ngobe

Al fin dejamos el coche, después de tantas horas, tantas.

Llegamos a la barquita, íbamos unas 16 personas. Un montón de maletas atrás. Yo en mi silla. Mi cinta agarrando mi cuerpo. Encajada  entre dos filas de bancos fijos sin respaldo. Motor en marcha. Media hora de trayecto.

El barco chocaba con leves olas y un paisaje increíble dejaba ver pequeñas islitas. La sonrisa se nos volvía a marcar y nos adelantaba el paraíso de fauna y flora del archipiélago de bocas. ¿Qué habría en el fondo del mar?

Lo que sí puedo adelantar es que la vuelta fue un placido paseo por las nubes de una hora y media.nubes

LOS INDÍGENAS NGÖBE Y LA REPRESA CHAN 75

La empatía debería ser la base del pensamiento humano, los Ngöbe empatizaron conmigo y yo espero que esta entrada del blog de muchas vueltas por el mundo y muestre empatía con ellos
Los intereses que mueven nuestro mundo ponen el valor de unas personas por encima del valor de otras, se ceban con las diferencias que nos unen para enfrentarnos.
Entre los indígenas Ngöbe y yo ahí millones de diferencias, pero también luchas similares; nos robaron derechos.piquete 5
La empatía debería ser la base del pensamiento humano, los Ngöbe empatizaron conmigo y yo espero que esta entrada del blog de muchas vueltas por el mundo y muestre empatía con ellos.
Nos dirigíamos a Almirante para coger barquito a la Isla de Colón, nos quedaba como una hora y media para llegar por una carretera que bordeaba muy cerca la costa, una majestuosa selva, montañas, curvas y un bello paisaje.piquete 2
De repente, un camión detenido.Tres o cuatro coches y camiones parados también delante nuestro y un grupo de gente con unas pancartas cortaban la carretera.
Las chicas bajaron a ver qué pasaba, mientras un camionero nos contó que era un piquete de los indígenas que llevaban un año sin cobrar de una hidroeléctrica que construía una represa en la zona y que el piquete podía durar 3 o 4 horas.piquete 4
Resignados, con un calor de mil demonios y con el miedo de no llegar al último barquito del día, aparcamos el coche en una explanada cerca del piquete y bajamos a ver.
Los indígenas portando pancartas y unos palos a modo de valla cortaban el tráfico y solo dejaban paso a las ambulancias, hablaban entre ellos del conflicto, en ocasiones en castellano y en ocasiones en su lengua.piquete 5
Entendíamos que aunque 3 horas allí con el calor y yo en la silla sondándome contra una palmera no era la idea, había que comprender la lucha de cada cual por sus derechos.
Cuando me acerqué al piquete con la silla, muchos me miraron, algunos me dijeron que yo sí podía pasar pero sin el coche. Después de un rato, una mujer de las que esperaba se acercó y les dijo que una persona en mi situación no debía esperar allí y que me dejaran pasar, entre un sí y un no, se miraron y nos dijeron que nos subiéramos al “carro” que podíamos pasar y continuamos el camino, hasta otro piquete, en el que también nos dejaron pasar, aunque me tuve que bajar del coche y hablar yo con ellos (las mujeres, ayudaban mucho a que los hombres me dejaran paso).
De una forma u otra, los Ngöbe entendieron mis necesidades y yo quiero agradecérselo y entender las suyas.
Con una breve búsqueda por internet me encontré con estos datos:
Los Ngöbe un pueblo indígena del occidente de Panamá y frontera con Costa Rica, han sufrido fuertes represiones policiales en la zona de la represa, no les permitieron decidir sobre dichas construcciones, han vivido desalojos en sus comunidades indígenas y múltiples violaciones de los derechos reflejados en la Declaración de los Derechos Humanos de los pueblos indígenas.piquete 1
El gobierno panameño y sus fuerzas de seguridad han intentado sabotear a los investigadores que trataron de valorar el impacto medio ambiental y la ONU ya ha visitado la zona.
La compañía norteamericana Aes (responsable de la construcción) sin embargo, habla en sus paginas web de “salvar al pueblo Ngóbe” de un índice de pobreza del 60%, dicen haberles hecho socios del proyecto, creado escuelas y solucionado el paro.
Somos libres de creer lo que queramos pero a mi no me parecieron muy socios de nada, me pareció un pueblo que vive en un entorno increíble, digno de ser preservado. Espero y deseo que el capitalismo desmesurado que nos roba la sonrisa en Europa no pueda con las raíces de los árboles de las tierras de los Ngöbe.

Fuerza y lucha.
Páginas visitadas:
http://bioamistad.wordpress.com/2008/02/22/sigue-estado-de-sitio-en-area-de-represa-chan-75-panama/
http://prensa.politicaspublicas.net/index.php/alatina/?p=5436&more=1&c=1&tb=1&pb=1
http://www.aeschanguinola.com/
http://www.youtube.com/watch?v=Zl0vDwGTIdc