¿Una sirena en silla de ruedas?

¿Dónde miramos cuando miramos a los otros? ¿Cómo lo hacemos cuando percibimos a los otros diferentes a nosotros?
Yo no soy la sirena del dibujo y esa silla no representa lo que soy. Cualquiera desde el ojo del que mira, puede ser “una sirena en silla de ruedas”
sirena-serigrafia. Camisetas
Tenemos impuesto mucho más de lo que creemos y tan interiorizado, que nuestros ojos seleccionan también de forma impuesta lo que ven. Si tengo razón afirmando esto, no miramos lo que queremos, ni cómo queremos.
Seleccionamos la belleza, miramos lo que es grato de mirar y sobre todo, miramos lo que entendemos, porque aquello que no entendemos, se convierte en ese libro de lectura obligada, que se abandona a la décima página.
¿Qué nos perdemos entonces? Mucho y a muchos, convirtiéndonos en ovejas de un rebaño.
Aprendamos a mirar y cambiaremos realidades impuestas.
Quiero ver belleza donde otros no la vean, decidir particularmente que es bello, que tu mayor defecto sea tu mayor virtud para unos y que a su vez sea amada o repudiada, sin medidas equivalentes, quiero mirar a quien no debería, sin apartar la vista si así nos conocemos, ver horror en una flor y guapa a la muerte.
No quiero ver una sirena en silla de ruedas, quiero ver un pez acompañando a una amiga, una silla que ayuda a una horrible sirena a disfrutar el sol, me quiero enamorar del color de sus escamas y no de su piel, tenerla envidia por vivir en el mar o desear que pise la tierra, tenerla miedo o reírme de ella, solo ver pez o solo ver pecera.
Quiero mirar lo que quiera en ese dibujo y que me recuerde otra cosa que no es.
Quiero que todos nos podamos sentir sirenas, peces o nada.
Quiero saber ¿y, tú que miras? Y que tengas la libertad de no decírmelo, que sientas sin obligaciones admiración o indiferencia.
Entonces seremos iguales, porque no veremos lo mismo pero nos miraremos.
Eso es para mí el dibujo que comparto y que algunos lleváis en una camiseta, en una pegatina.
Soy culpable de pedirle al artista (mi hermano) que pintaba una sirena en silla de ruedas y él es culpable de regalarle a su hermana pequeña tal capricho, gracias por el mimo de un dibujo.
Ahora tengo que aprender a mirar lo que soy y lo que sois, olvidando lo que me enseñaron.
Gracias a los que miráis. Gracias a los que no apartáis la mirada para conocer.

¿Qué queremos ver? ABRAMOS LOS OJOS!

izquierda

¡Un buzo diverso en la ducha?

Derecha

¿Un perro vestido o trece?

¿ un informatico en Dinamarca ?

¿ un informatico en Dinamarca ?

¿Donde miras?

¿Donde miras?

¿Javi bajo el agua?

¿Javi bajo el agua?

¿Super Tomás?

¿Super Tomás?

¿Dos hermanas Extremeñas?

¿Dos hermanas Extremeñas?

¿ una artista de bollywood ?

¿ una artista de bollywood ?

¿Una gótica y su perro?

¿Una gótica y su perro?

¿Una actriz-cocinera?

¿Una actriz-cocinera?

¿ Deiviz bebiendose una cerveza bajo el agua?

¿ Deiviz bebiendose una cerveza bajo el agua?

¿La pareja de Rivemar?

¿La pareja de Rivemar?

¿Una fisio de vacaciones?

¿Una fisio de vacaciones?

¿Mi instructora en Panamá?

¿Mi instructora en Panamá?

¿La hermana y el hermano?

¿La hermana y el hermano?

¿Más tías con perro en un sofa?

¿Más tías con perro en un sofa?

¿Dos instructores cortijeros?

¿Dos instructores cortijeros?

¿Un hombre mirando descarado?

¿Un hombre mirando descarado?

¿Un camiseta oculta?

¿Un camiseta oculta?

¿Dos monitoras de parranda?

¿Dos monitoras de parranda?

¿yo comiendome una gamba en un barco?

¿yo comiendome una gamba en un barco?

Miedo tengo miedo…

Ilustración Pablo Prous

Publicado en: http://issuu.com/infomedula/docs/infomedula26

Ilustración: Pablo Prous

Una vez tuve tanto miedo, que ni lo reconocía, tanto tanto miedo que si no intentaba olvidarlo me faltaba el aliento para respirar

Tengo miedo, toda la vida lo he tenido, toma formas distintas en sintonía con el tiempo, con la edad. No siempre huele igual, no siempre se siente igual, a veces precede a algo divertido y otras a la peor de las pesadillas.
Una vez tuve tanto miedo, que ni lo reconocía, tanto tanto miedo que si no intentaba olvidarlo me faltaba el aliento para respirar, en la noche me dejaba descansar, pero a la mañana siguiente volvía a mi recuerdo como una pesadilla en vigilia. En aquella época, que no importa cuánto tiempo duro (porque el tiempo tenía otra medida) solo podía ver durante todo el día, un techo blanco, sus luces y alguna que otra mancha que me entretenía.
No me movía, de un día para otro no me movía y recuerdo que aquel miedo fue diferente a ninguno que he conocido.
Ahora no sabría decir si tengo más de lo que imagine antes de ese miedo, pensarlo es una tontería y medirlo tampoco tiene que servir más que para ayudarnos a positivizar un buen momento o como arranque para una llantina necesaria.
El miedo puede ser un aliado, porque te empuja a ser valiente. Cuando has pasado mucho miedo un día te atreves a enfrentarte a él porque le viste la peor cara y puedes desear comerte la vida de un bocado, aunque cuidado, porque no te hace intocable, el miedo puede volver en otro grado o forma, no lo menos precies.
Tenía muchas ganas de decir que tengo miedo, porque cuando te quedas tetrapléjico parece que solo hay dos tipos de personas; las que se ponen el mundo por montera y son la hostia y los que no lo superan y caen en un círculo de autoflagelación.
Olvidaros de eso (si lo pensáis), ni la agonía dura toda una vida, ni hay que demostrar a la sociedad que somos tan validos como para trabajar, sacarnos dos máster usando el reconocimiento de voz o tener una familia numerosa, que quien quiera, adelante pero no es intrínseco al “…plejico”.
Yo no sé ni en qué punto estoy ni a cual llegare, iré a un psicoanalista que me ayude a encontrarme, pero creo, basándome en mi experiencia de casi 5 años de risas y lloriqueras, que hay que darle “machuqui” al cuerpo, sin dejar de atrevernos a decir que tenemos miedo, y así, tal vez nos consigamos parecer a “los normales”, ese sector de la población con el que pretendemos igualarnos.
No tenemos que demostrarles nada, tenemos que incluirnos con ellos aunque vallamos más lentos u ocupemos más, nadie es como nadie. Soy y tengo miedo.
Que vivan los miedos, las pataletas y las alegrías, espero que también te alegres de las tuyas, porque sentir es estar vivo y en la inclusión no hay que demostrar nada, solo vivir, para que nos vean la cara.

Para los que ahora estáis pasando mucho miedo, respira e intenta sonreír, cambiara de forma, te dará treguas y aunque no se valla, sabe convivir con la vida.

¿Buceadora adaptada? simplemente buceadora, por favor

Publicado en la revista de buceo Escapate numero 6
http://issuu.com/buceourjc/docs/escapate_6-2013

“Julio Verne ya estaba loco y Cousteau también y ahora ustedes viajan al fondo del mar con su mujer que resulta que es negra”IMG_3531

Voy a hablar desde la total ignorancia de ” la industria del buceo” y desde mi sentimiento más sincero y mi experiencia.
Desde mi sentimiento estoy triste y desde la ignorancia estoy más triste. Esto del buceo adaptado no lo entiendo y se supone que yo soy buceadora adaptada, bueno, yo soy buceadora y punto, pero eso todavía no lo ve mucha gente.
La frustración es enorme, si tienes que levantarte cada mañana y volver a explicarle al mundo que eres para ver que te deja hacer y la frustración es mayor cuando tú ya sabes que eres: Una persona.
Por lo visto la gente no lo tiene claro, y le dices una y otra vez: ” pues una persona igual que tú, o ¿tú que miras?”.
Pues en buceo pasa igual, soy una chica que quiere bucear, sin embargo eso no es lo que el mundo del buceo piensa. Dicen que soy una buceadora adaptada y parece que te dicen literalmente; ¡adáptate!
Piensa que no hay barcos pensados para que buces, así que; ¡ADAPTATE! No hay trajes ni material pensados para ti, así que ¡ADAPTATE! No todo el mundo quiere bucear contigo, así que ¡ADAPTATE! Ir a bucear te va a costar más caro porque necesitas más, así que ¡ADAPTATE! SÍ te tiene que ayudar alguien, ocupa y paga: ¿quieres que le prestemos un tubito para hacer snorkel?, así que ¡ADAPTATE!
Sin embargo, te dicen que claro que puedes bucear, porque gracias a la integración hay; ¡CERTIFICADORAS DE BUCEO ADAPTADO!
Pagaras tus títulos como todos pero tendrás que bucear con instructores de adaptado que también pagaran su nuevo título y por tu seguridad solo podrás bucear con ellos probablemente en sus centros. Como solucionar todo lo anterior, búscate la vida, lo importante es que tienes título.
De vez en cuando cogen a unos pocos de esos que hay que integrar y se hacen una foto con una “entidad sin ánimo de lucro”, pero luego como alguno quiera seguir buceando se encontrará con títulos pero con muchas barreras. Esto no se hace con maldad, sino con el desconocimiento de la diferencia entre el termino integración e inclusión.
¡MIREN NO! yo no quiero que me regalen nada, que la vida está muy dura para todos, y entiendo que tengo que aprender otras pautas concretas para bucear con seguridad, pero déjense de tonterías y no me integren, INCLUYANME!
Piensen en equipos y neoprenos que nos valgan a todos, puntos de inmersión para todos, barcos para todos, titulaciones que me permitan bucear con quien quiero, que ya nos adaptamos nosotros, hablen de accesibilidad.
Cada persona con diversidad funcional (discapacidad) es un mundo, y no van a ser mis piernas las que me capaciten para bucear, será mi aptitud.
Si siguen sin entender porque estoy triste, voy a utilizar unos ejemplos que nos gustan mucho a mi colectivo:
Qué pasaría si una certificadora o un centro no dejara bucear a una mujer por ser madre, bueno, si hace la titulación de ” buceadora con hijos”, sí, o no dejara bucear a un negro porque luego huelen los neoprenos mucho a negro y su certificación solo les deja bucear con negros o a un gordo porque su flotabilidad… y no vamos a hacer neoprenos grandes que se ven feos ¿quién los va a comprar?
Lo que pasaría es que nos echaríamos las manos a cabeza.
No hace tanto que los negros entraban por la puerta de atrás, ni hace tanto que no se contrataban mujeres, no hace tanto que no queríamos inmigrantes y ahora nos queremos ir nosotros.
Mi estimada “industria del buceo” yo no quiero integrarme quiero que me incluyan y que me cueste y fabriquen igual un neopreno con una cremallera pensada para mí, que para una mujer o para un macho ibérico estándar del buceo.
Mis estimadas “certificadoras adaptadas” déjenme decidir con quién buceo, sí ya estamos certificados, ustedes nos cualificaron, ya valoraremos nosotros que necesitamos en el agua.
Quiero bucear “en negro”, sin marcas ni nombres hasta que piensen incluirme. Buceo con personas no con certificadoras, buceo con centros, no con simples negocios, yo lo que quiero es ver pececitos y no quiero tener que volver a explicar que lo que soy, porque soy simplemente una persona que quiere bucear.
Me gustaría que mis palabras se entendieran como una crítica constructiva y nos sirvan para reflexionar y mejorar.
Julio Verne ya estaba loco y Cousteau también y ahora ustedes viajan al fondo del mar con su mujer que resulta que es negra.

EL PACÍFICO PANAMEÑO: BUCEAR EN COIBA EN BUSCA DE TIBURONES

“Sí, ¡los vi! tiburones de aleta blanca y pienso que no se les puede tener miedo cuando los ves moverse con ese son que es puro baile”

playa de Parque Nacional de Coiba

playa de Parque Nacional de Coiba


La ruta empezaba con un deseo; bucear con tiburones en el pacifico. Panamá tuvo el encanto de dejarme ir al pacífico antes de bucear en el Caribe, dos mares muy diferentes en un mismo viaje, un sueño de nuevo.
Después de unas 6 horas de coche desde Panamá city llegamos a Coiba anochecido, en realidad llegamos a Sta.Catalina, un pueblito con mucho encanto desde donde salen las barcas hacia la isla de Coiba.
Coiba, reserva natural en la actualidad, había sido el lugar de ubicación de una cárcel, en la que por lo visto no estaban los presos más tranquilitos, según nos conto a la vuelta, un policía que había trabajado allí, al que recogimos con el coche a modo auto-estopista (siendo policía, no nos negamos cuando nos pidió que le lleváramos), también decía que era zona de tiburones, y que estos se habían comido algún preso que intento huir.
poniendome el neopreno en la barca

poniendome el neopreno en la barca


Que había varias clases de tiburones lo sabía y era la razón de bucear allí, que comían presos, creo que eran historietas de añoranza de tiempos pasados del policía “historias de la mili”.
Cuando llegamos fuimos al centro de buceo para planificar inmersiones y nos dijeron que se había roto la barca en la que íbamos a ir, que impotencia y que desilusión en ese momento, nos ofrecían ir en una barca más pequeña, pero no toda mi gente estaba segura que pudiera ir en esa barquita y mi asistente estaba mala, así que con pena por mi parte no me quedo otra que demorar el buceo.
el equipo en el agua

el equipo en el agua


Con un día de retraso, llego el día del buceo y me cambio la cara, tempranito fuimos a coger la barca. Rut, mi instructora, tenía los equipos preparados, Gema, una buena botella de agua con jabón para poder meterme el traje (invento de nuestra querida Lely, buceadora con 70 años) y Marián, lista para sus prácticas como asistente de adaptado. El agua iba a estar calentita y ya había perdido un día de buceo, por lo que me propuse hacer 2 inmersiones ese mismo día desde la barca, por mucho calor que pasara con el neopreno no todos los días se encuentra uno en el pacífico.
recien salidas del aguita

recien salidas del aguita


Nos subimos a la barca con la ilusión de ver a esos preciados pececitos que dan miedo en las películas, con la ayuda de un equipo fantástico del Panamá Diver Center.
¿Qué como subimos con la silla?, con dos principios: 1; pensábamos subir y 2; un montón de manos amigas panameñas alzaron de varios puntos la silla pasando las primeras olas de la playa y con todo el tacto del mundo, me posaron de lado en la parte trasera de la pequeña barquita, donde tampoco faltaron manos para sujetar la silla durante la hora aproximada de trayecto.
Y más manos cuando llegamos a la Isla de Coiba, aparecieron los guardas forestales para bajarme con la silla como si fuera cleopatra, muertas de risa mis compañeras y yo, eran tantos que la silla se alzaba por encima de sus cabezas, siendo por un momento yo la más alta y pudiendo alucinar con la vegetación de la Isla, su arena y el turquesa del agua de la orilla.
Porque Coiba y las islitas de alrededor son paraísos fuera y dentro del agua.
Tiburón de aleta blanca

Tiburón de aleta blanca


Sí, ¡los vi! tiburones de aleta blanca y pienso que no se les puede tener miedo cuando los ves moverse con ese son que es puro baile, uno de ellos reposaba en el fondo, se veían perfectamente sus branquias, y era simplemente bello. También vimos peces mariposa, morenas o un banco de atunes que nos envolvió, pude experimentar que son de verdad las termoclinas, era increíble como cambiaba la temperatura, ahora en cada buceo aprendo y disfruto más. Fueron 2 grandes inmersiones para estrenar Panamá y el pacifico.
morena

morena


Los tiburones ballena y las mantas rayas, no se dejaron ver, creo que se escondieron para que tenga una escusa para volver, y porque el encanto del mar sigue siendo que nunca sabes que te dejara ver, ni por cuánto tiempo.
Atún,Atún,Atún...

Atún,Atún,Atún…


volviendo de la inmersión

volviendo de la inmersión

Volviendo de Coiba

Volviendo de Coiba

Saliendo de la barca

Saliendo de la barca


Fotos cedidas por: Rut Gomez

BUCEANDO EN EL MAR ROJO. Por : Miguel Angel Peréz moreno

En especial, el momento en el que todo el grupo estuvimos, apoyados en una barandilla, observando a escaso metro y medio como una tortuga, no se a que especie pertenece, se alimentaba tranquilamente.
Aunque ya sabéis que para mí, la inmersión perfecta es:
Buena visibilidad
Un pececillo
Y una hierbecilla

miguel angel 2Lo prometido es deuda, por lo que voy a relatar ese viaje maravilloso al Mar Rojo.
Elena y yo nos embarcamos en una aventura llena de incertidumbres y expectativas.
Nos fuimos a bucear al Mar Rojo, en un barco, Golden Emperor, lo que se viene llamando Crucero vida a bordo. 6 días viviendo en un barco, más 2 en hotel, con lo que conlleva de dificultad para los que tenemos problemas de movilidad, o como tan de moda esta llamarlo ahora, con movilidad reducida, que digo yo, quien se libra de dicha reducción de movilidad.
Bueno, al grano, que me disperso.
El viaje lo organizo nuestro queridísimo instructor de buceo adaptado Lalo, de Noraysub. Además de Elena y yo, como “representantes” del buceo adaptado, el grupo lo formaban, el propio Lalo, Eva, Nati, José Luis, Roberto alías “octopus”, Juanjo, Miriam, José Ramón, Paula, Asier, Clara y Leli ( mi madre, 70 añitos y buceando), todos ellos buceadores, como acompañantes de Elena y mío, venían Gema y mi padre, Miguel, que recibieron sendos bautismos, con distinto resultado.
Un grupo al que cada uno aportaba su granito para hacer de dicho viaje una experiencia inolvidable. Las historias de los viajes de Asier, Eva y Jose Luis, las ganas de juerga de Roberto-Octopús, Gema, Clara y Elena, las locuras fuera del agua de Nati, así como su serenidad y buen hacer en las inmersiones, la juventud de Paula y la satisfacción de orgullo de padre de José Ramón, los padres adoptivos de todo el grupo, Leli y Miguel, el pedazo trabajo de Lalo, para que Elena y yo estuviéramos a gusto, fuera y dentro del agua, las conversaciones en cubierta junto a Juanjo y Miriam, las risas de Eva y Nati, las pedazo fotografías de José Luis. En fin, paro para no aburriros con la lectura.
Después de pasar una primera noche en hotel y reponernos del siempre “cansino” viaje en avión con escala, llegamos al barco, donde nos recibió la tripulación, gente muy amable y dispuesta a ayudar en todo momento, en especial a Elena y a mí, privilegios de la movilidad reducida.
En el comité de recepción estaba como figura principal el guía español Fernando, más conocido durante los días que duro el crucero como Fernando-Fernando.
Ante la llegada de tan peculiar grupo de buceadores, confesado por el propio Fernando, había cierta tensión, debido a las dificultades que podrían darse a lo largo de las distintas inmersiones, así como la vida a bordo.
Todas esas posibles dificultades se resolvieron, gracias al trabajo agotador por parte de Lalo y a la inestimable ayuda de la tripulación del barco, a los que mando un saludo, por si algún día llegan a leer estas líneas.IMG_3805
Las inmersiones las realizábamos en 2 grupos, dirigidos cada uno por uno de los guías, del barco, Acmed, que me perdone porque seguramente he escrito mal su nombre, y por Fernando-Fernando.
Cuando me toco de guía Fernando-Fernando y debido a mi discapacidad tuvimos que ponernos de acuerdo a la hora de las señales, y creamos un nuevo código. El código consistía sencillamente en hablar dentro del agua. Menudas conversaciones nos pegamos.
Entre las charlas y mi método de descenso, que según Fernando-Fernando, es lo más parecido que ha visto a los descensos de los buzos de combate, pude llevar a cabo las inmersiones más impresionantes, que he realizado hasta ahora.
Me sorprendía en especial ver que en tierra firme solo había tierra desértica y en cuanto metías la cabeza en el agua, tus ojos eran bombardeados por todos los colores del arcoíris, multitud de vida animal y vegetal, formas caprichosas que ni lo mejores autores de ciencia-ficción darían a sus alienígenas, una visibilidad del agua inmejorable, a mi modesto entender. No me daba tiempo a asimilar todo lo que mis ojos estaban recibiendo.
Realizamos inmersiones a pecios, barcos hundidos, en algunos de ellos buceamos por el interior de sus entrañas.
Inolvidable será la inmersión al interior del SS Thistlegorm, mítico barco inglés con cargamento militar de la II Guerra Mundial, hundido por la aviación nazi y descubierto por Jacques Cousteau, sencillamente impresionante. En especial, el momento en el que todo el grupo estuvimos, apoyados en una barandilla, observando a escaso metro y medio como una tortuga, no se a que especie pertenece, se alimentaba tranquilamente.
Aunque ya sabéis que para mí, la inmersión perfecta es:
Buena visibilidad
Un pececillo
Y una hierbecilla
A pesar de que parte del grupo repetía viaje al Mar Rojo, creo que todos nos vinimos con las ganas de repetir.
Pero eso será otra historia.

Panamá.13 días para estrenar 2013

IMG_1014siempre surge la mano que falta, porque el ser humano es maravilloso, aunque algunos “poderosos” de caras conocidas nos quieran hacer pensar lo contrario

Por qué no,13 días para estrenar el buceo en 2013, con fecha de vuelta el 13. La intención esta clara, bucear, y entre medias descubrir un poquito el País,ponerme morena al estilo usuaria de silla de ruedas “ todo por delante, nada por detrás” y no volver a quemarme los pies, como todos los años en verano.
En principio, la ruta comienza en coche en Panamá capital hasta Santa Catalina donde cogeremos un barco a la isla de Coiba,parque Nacional,y un paraíso de biodiversidad y especies marinas como; el tiburón ballena,multitud de cetáceos, mantas rayas,diferentes especies de tiburones,barreras de coral y un montón de riqueza marina y terrestre que aparece cuando pones coiba en el buscador del ordenador.Despues de la sicotropia que esperó suponga esta zona en el pacífico cogeremos de nuevo el coche para cruzar al Caribe,al archipiélago de Bocas del toro,a Isla Colón, donde se pueden ver por ejemplo; peces loro, peces doncella, arlequin, pez vaca, pez sapo, raya dorada, tiburón nodriza , nudibranquios, gamba payaso, cangrejo araña, langosta….y a unos 30 kilómetros de Costa Rica.
La cosa no pinta mal y se adereza con mi padre,un interesante pesado con quien nunca imagine estar al otro lado del charco, una asistente con dos hermosos ovarios para seguirme en esta locura y una instructora de buceo adaptado, Rut, que tiene muy merecido que diga su nombre,porque le ha puesto mucho trabajo y cariño a este viaje, completando este lindo paquete de locos ( al que me encantaría se sumen otros).
No quiero obviar y no contar como lo vamos a hacer o mejor dicho como lo vamos a intentar, no puedo querer hablar de buceo adaptado y viajes y no plantear como superar las barreras o este blog terminara pareciendo “diversos por el mundo” esa gente que está de puta madre y no les pasa nada malo allá donde se fueron a vivir y yo ya sé que la cosa no va así, que llegar llegaremos pero habrá que inventar como llegar y no siempre nos diremos bonitos. IMG_1011
Vuelvo a contar con un asistente fantástica, con la ayuda de la instructora y con mi padre y su mujer como equipo, al que espero se sumen espontáneos para los momentos visualmente escandalosos como cuando me meto en el agua y comenzamos a pelearnos con las olas a la entrada del agua, la visión debe ser tan intrigante que siempre acuden unas cuantas personas a socorrernos, que se quedan ojiplaticas cuando descubren que no me he ahogado sino que me estaba intentando meter un bañito. Tendremos alguna escenita en el avión, y mi amiga la silla manual, como yo no la puedo mover, se hara la peor enemiga de quien tira de ella porque acaba herniado, si el terreno es un poco hostil.sirena serigrafia
Hemos probado en una zodiac y un barco, el nuevo reto será una barquita caribeña. Y a nivel de buceo, temo al calor combinado con tener que meterme un neopreno, eso da para muchos cuentos,pero esto al fin y al cabo es hablar en base a lo vivido en otros viajes,siempre será más interesante lo que pueda decir a la vuelta, que lo que imagine ahora y podré contar las dificultades que encontremos,que las encontraremos y sobre todo estoy segura que podré volver a decir que mi gente y la gente que conoceré me dejaron sin palabras,hasta ahora poca gente me ha sorprendido para mal, y siempre surge la mano que falta, porque el ser humanó es maravilloso,aunque algunos "poderosos" de caras conocidas nos quieran hacer pensar lo contrario.
Gracias,aunque aún no os conozca.

Fotos cedicas por Rut Gomez.Tazirga buceo

Alguien extraño con quien convivo a diario

Parada metro de Madrid Voy a hablaros sobre alguien extraño del que todavía no me atrevo a pronunciar su nombre.

Poca gente quiere definirlo, no se atreven. Los brujos y eruditos estudian sobre él, pero no saben cómo hacerle desaparecer, nadie quiere que esté con nosotros, aunque él tiene su derecho a existir y lo que existe se puede ignorar, pero no se puede destruir.
Muchos le conocieron, y muchos convivimos con él.
Os lo trataré de describir por si le veis paseando conmigo y no me veis feliz, lo trataré de describir para que entendáis a los que le conocen y no les juzguéis, os lo trataré de describir para que me cueste menos convivir con él, os lo trataré de describir porque tal vez sea la única forma de ignorarlo.
No recuerdo el momento exacto en el que le conocí, y no sabía que se quedaría siempre, creo que no actúa igual con todos los que le conocemos, pero a muchos se nos presenta un día y es difícil hacerle callar.
Siempre está hablando y su tono oscila a su deseo, al igual que su discurso, en ocasiones tan osado que te hace rabiar y llorar y otras tan agradecidamente monótono que te permite ignorarlo, ¡benditos esos días!
Es muy listo, siempre sabe que decir para llevarte al límite, hasta que se va apoderando de tus ganas, de tus sonrisas y vives para convivir con él.
Se pone de acuerdo con tus días malos para atacarte, parece confabular con el tiempo, y cuando éste es extremo y pesado de llevar, su voz se escucha más alta.
Si nunca le escuchaste hablar, no te aconsejo que hables de él, no serías justo con quien sí lo conoce.
¿Se puede ser siempre tan poderoso?, nada puede ser tan poderoso si aprendemos a ignorarlo, como al lloro de una rabieta de niño, es mejor no escucharle, atacarle con las ganas de tener un buen día, con los sueños de lo que nos gustaría hacer, y su voz aun estando ahí deja de estarlo. Reír con otros cuando grita fuerte, eso le molesta muchísimo, su fuerza se apaga y tu comienzas a dominar la situación, sientes como pese a caminar de tu lado te soltó la mano y entonces te atreves a decir su nombre; dolor neuropático.
Sí, convivo con él, pero los días soleados me olvido de él, cuando estoy con más gente me olvido de él, cuando sueño me olvido de él, y aunque él sabe volver a hacerse presente, no es eterno y se puede ignorar, para dejarte vivir.
Porque nadie es poderoso eternamente, ya que el poder se lo dimos nosotros, podemos aprender a quitárselo.

DEFINICIÓN DE DOLOR NEUROPATICO:
“El dolor neuropático es un trastorno neurológico en el que las personas experimentan dolor crónico intenso debido a un nervio dañado”

Próxima Estación…Panamá

Los seres humanos somos osados, nos creemos poseedores de todo lo que nos rodea y si los intereses son económicos ni la tierra ni el mar pueden oponerse  panama_canal_map

El canal de Panamá es un claro ejemplo de ello, actualmente une el océano Atlántico con el océano Pacifico por medio de una de obra de ingeniería increíble, utiliza unas esclusas que  jugando con la altura del agua consiguen  igualar el nivel de ambas océanos, levantando los buques más de 25 metros y permitiendo el paso de los barcos de un océano a otro.

Qué bueno sería que con la misma fuerza que nos impulsa a unir dos mares, pudiéramos mover el mundo hacia otra dirección que no sea la que la “globalizada” marea  lleva.

Y que voy a hacer yo ante este sentir; irme a Panamá a bucear.

Sonará a chulería y vacile, pero solo trato de ser sincera, al menos conmigo. No sé si mis viajes y buceos tienen una repercusión más lejos que mi propio goce, o suponen ir contra corriente o surfear la marea.

Me gustaría pensar que sí, claro está, que la experiencia fantástica  que supone para mi bucear en lugares donde no pensé poder llegar nunca con una tetraplejia, de algún modo son movimientos que repercuten en todos, que   lleven a discutir si lo que cada uno elige son oportunidades que cogemos como trenes que no queremos que se escapen, fruto de posibilidades, morro que le ponemos, derecho divino, derecho adquirido o mezcla de todas esas cosas, aderezadas con quien somos.

Así que continúo buscándome en cada viaje. Éste concretamente parece un gustoso cruce de casualidades que me llevaran a encontrarme en el  mismo mes, con la instructora con la que me saque el Open Water  trabajando en Panamá, en un archipiélago llamado Bocas del toro, a unos 40 kilómetros de Costa rica y en pleno Caribe y con mi padre recorriendo Panamá en un viajecito.

Conseguida un asistente con ganas de acompañarme sola en el vuelo, allí nos ayudará mi padre y su mujer, y podre completar el avanzado con una pedazo de instructora.

Ahora que lo veo escrito no son tantas las casualidades, pero no pasa nada, ya si eso me las invento yo y  el 31 de enero salimos dirección Panamá city.

Os dejo un regalo visual y musical, que haría bailar a la cola del paro, solo espero  disfrutar una cuarta parte de lo que lo hacen en el video.

Volare…ououououhhh

folleto-de-asistencia-en-viaje-de-aenaVerdad: “Los derechos  están para pisarlos, las leyes para interpretarlas y las reglas  para saltárselas”

Esto es así en la práctica nos guste o no, en ocasiones nos beneficia y en otras nos ahoga y utilizare el ejemplo de coger un avión siendo usuario de una silla de ruedas, para reafirmarlo cómo al menos una de mis verdades absolutas.

Este aparente derecho, tiene carrete de anécdotas y peleas, que daría para escribir un libro de esos bien gordos que se estudian en las oposiciones. Y es que  los derechos están para que te los pisen, ya que  ¿puede todo usuario de silla de ruedas coger un avión?, respuesta correcta: no.

Hay mucha gente que necesita viajar sentado en su propia silla o al menos necesitarían un modelo de asiento diferente al estándar, más adaptado a sus necesidades, pero ni existen esas opciones  ni creo que se las estén planteando.

Digo yo, que si la intención fuera llevar a un tetrapléjico de estos de los auténticos, de mando de mentón, en un carromato al Roció porque es la ilusión de su vida, acepto que las soluciones sean un poco de bar de madrugada, del estilo; “le atamos con unas cuerdas al caballo” o “mejor con un carrito detrás del carromato”,  o “creo que tengo en casa unos cojines que…”. Pero en este caso estamos hablando de la industria de la aeronáutica señores, que construyen aviones que dan la vuelta al mundo y llegas a la cena ¿ y no se les ha ocurrido como podemos viajar en nuestra propia silla?, pues no,no le han dado muchas vueltas.

Lo último y más puntero en sentarte en el avión, es una silla con una sutil sutilísima cuerda para agarrarte el tronco, que es tan estrecha como el pasillo del avión y  que si eres un poco más ancho que la misma, tu culo o tus codos se van dando con cada fila de asientos y solo te queda rezar para que no te haya tocado al final del avión, porque la parte de elegir asiento depende de tu capacidad de camelarte a las azafatas de tierra y de la compañía aérea, si has confiado en viajar con una low-cost, te toca de la mitad del avión para atrás y ventanilla por si pasa algo se aseguran que te sacan el ultimo. Como no hay leyes concretas, cada compañía las interpreta, así que cada viaje es una experiencia ¿Dónde dice la ley que debo sentarme? Respuesta correcta: donde diga cada compañía.

Por no hablar de lo irracional que es que después de que tu silla haya pitado en todos los arcos de seguridad del aeropuerto, no te digan nada por llevar el kit de llaves Allen de la silla en el bolso, mientras pasas comiéndote un bocadillo de chorizo, y sin embargo, te digan que tu silla tiene que ir en la bodega porque son las normas de seguridad.

Y para colmar el vaso,  dependes de la asistencia en viaje(los del chalequito con el dibujo de la silla de ruedas) que depende del país y lo grande que sea el aeropuerto o ni los ves o son el mismo tío que el de cafetería.También hay que decir que si te toca uno majo, son muy majos.

Pero no te preocupes, las reglas están para saltárselas, hay técnicas para conseguir  disfrutar de un vuelo: lo primero hazte amiga de la azafata de tierra, si tu silla no es muy historiada tal vez te deje subirla al avión y te ahorres que salga por la cinta de maletas con una rueda menos, como segundo comodín, tienes a los asistentes de viaje, pregúntales como les trata la vida y que tal su madre, seguido de una petición de que guarden tu silla con mucho cariño y informen que te la suban y no salga por la cinta y el tercer cartucho son las azafatas de vuelo, sácalas la mejor de tus sonrisas y trata de que te coloquen en primera fila para tener un poco más de espacio para estirar las patas, a veces con las prisas del embarque, hacen caso.

Si nada de esto funciona, te recomiendo que viajes con más de un amigo, para presionar más o para que te asistan sin chaleco al más puro estilo sherpa y no sufras si nada ha funcionado y vas en ventanilla al final del avión y tu silla termina rota en la cinta de maletas, porque siempre te quedara cuando pongas la reclamación  engordar el precio de la silla como cuando te roban el bolso y tus gafas del top manta se convierten en la denuncia en unas gafas de marca.

Por lo demás  “espero que tengas en buen viaje y gracias por confiar en  volar con derechos”

Y por fin también… debajo del agua

De nada  serviría que cuente tanta andanza y preparación si no muestro por lo menos un poquito de lo que vi debajo del agua, no sé si hay lugares más bellos o no y no creo que una foto consiga captar la locura de colores que son los arrecifes del Mar Rojo, pero ahí va un poquito del regalo que nos hizo el mar…

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descendiendo con mi instructor

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Peces Payaso

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En el arrecife

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Pez Mariposa

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Con Miguel angel otro buzo diverso

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Tridacna

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Simplemente… buceando

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Pez Mariposa estandarte

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Dentro del barco

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Pez Globo

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Observando corales

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Pastinaca

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Más corales

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Pez ángel de franja amarilla

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Tiburón leopardo

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Pez Piedra

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Anémona con pez payaso

Fotos cedidas por Jose Luis Prieto Miró