59 segundos

La verdad es que llevo muchos meses metida en mis cosas. El buceo es para mí una de ellas. Una de esas cosas que no son una obligación, ni exigencias del guión, ni una carga familiar o un trabajo a disgusto, si no un placer, y qué placer.Mexico 2014 - Cenote The Pit - 163 - A Comencé el año con un mes en México tirando el dado de un cenote a otro, así que no tengo ninguna queja, me siento muy muy afortunada. Después de un viaje largo vuelves a tu rutina y la verdad es que, aún teniendo mucho material que contar sobre México, había dejado el blog de lado.
Quería contar el viaje, con todo lujo de detalles, con calidad literaria, y dejando ver las dificultades que entraña para una persona como yo un viaje como ese. Seguro que el día menos pensado las historias sobre México irán surgiendo una detrás de otra.
Esta semana, de repente, todo se ha acelerado.Comienzo a ver los mensajes sobre la feria de buceo de Madrid y pienso en toda la gente que me encontraré a la que le puedo contar que buceo, la de sitios donde me darán información sobre lugares maravillosos donde poder viajar, ¿ podré bucear con tal o cual centro? ¿En qué lugares? ¿Cómo explico lo que hago, lo que necesito? image
Me vuelvo loca, mi corazón se acelera y pierdo “casi” hasta el norte de la emoción. Me siento arriba del escenario recogiendo un premio a toda mi trayectoria pasada y futura, y teniendo sólo un minuto para los agradecimientos.
Me gustaría tanto explicar en un minuto por qué es tan importante que el buceo adaptado, o como convengamos llamarlo, tenga un hueco en la gran industria del buceo, que olvido que en un minuto no se entendería.
Por dónde empezar. ¿Por la importancia de la accesibilidad en centros y barcos?¿Por la necesidad de hacer trajes y equipos no tan atractivos y sí más moldeables a las necesidades y fácilmente modificables?¿Cuento la cantidad de gente que mueve alguien como yo en cada inmersión, buzos, asistentes personales?¿De la locura económica que supone pagar siempre por uno más, porque es casi imposible que el mundo entienda que necesitamos un asistente personal con nosotros, sin sobrecoste?¿Hablo de las complicaciones urinarias e intestinales, del problema de la temperatura, de la hipotensión combinada con calor y neopreno?¿Hablo de mí?¿Del tiempo que me ha llevado soñar, planificar y realizar en 3 años mis 50 maravillosas inmersiones en España, Panamá, el Mar Rojo y México por partida doble?¿O el sueño de bucear en la Patagonia, en el hielo o en una cueva?image
También podría dedicar el minuto a decir que me he superado, que mi “discapacidad” no es un problema, que he llegado con ella más lejos que otras buzas con mi edad, que no hay barreras. No, a mí esto no me vale.
Mis dificultades son unas y las tuyas son otras. Yo no quiero ser ” sobrecapacitada “, quiero igualdad siendo como soy, quiero que mi silla esté pegada a mi culo y la tengas en cuenta para contar escalones. Buceo porque me gusta y si eres buzo entenderás por qué sin más adulaciones. En mi caso si la cosa necesita más ayuda, más rica será nuestra interacción en ese medio que no es ni el mío ni el tuyo. Para superarnos como personas no tenemos que llegar más lejos que nadie ni ser los más rápidos, tal vez se supera el que observa en el camino aquello que ha nadie le importaba más que a él.image
Ahora, si respiro un poco e intento pensar lo frustrante que es tener sólo un minuto para contar tanto, decido mirar el premio, esa estatuilla con mi nombre y, sopesando, me pongo las zapatillas de estar por casa y cojo un paño para disfrutar de sacarle brillo a la figurita, mientras le comento mis sensaciones en el escenario a quien siempre supo de mis pasos.
Así que intentaré aplicarme mi cuento cuando me encuentre con la industria del buceo, y en mis 60 seg dar las gracias a mi familia, llorar y que me sobren 59 seg para disfrutar del momento. Habrá tiempo de entrevistas, quien quiera saber cómo me lo monto, me preguntará.

Buceo… ¿adaptado?

No es lo mismo estar en las profundidades que ponerme profunda. Me gusta más lo primero, pero para mi gracia o desgracia, me justificaré echándole la culpa a mis genes, porque lo segundo también me sale mucho y ¡me voy a poner profunda!
No es la primera vez que planteo la importancia de los términos, he de decir que yo tampoco tengo clara la respuesta y por eso abro debate, y pregunto;
¿Se conquistan los derechos cuando cambiamos los términos que nos designan? Silla sola GOPRO
Por ejemplo; ¿los maricones se hicieron visibles y aceptados o tuvieron que esperar a ser llamados homosexuales para salir a la calle orgullosos de su sexualidad? Los negros conquistaron sus derechos llamándose negros a voz en grito y nos chirría la palabra “hombres de color” pero ¿cambia todo si decimos “raza negra”? ¿Por qué dan ganas de matar cuando alguien utiliza diminutivos por miedo a ofender?; “el chinito de la tienda es majo”. Hablar de “todas” para no utilizar el masculino o la @ ¿Iguala a las mujeres con los hombres? Los juegos paralímpicos ¿se refieren a “para-lelos” o los asociamos a “parapléjicos”? Abofetea el término minusválido, pero ¿cambia cómo me veis si me llamáis diverso funcional o discapacitado?silla de ruedas en la playa
Está claro que el lenguaje es importante pero; ¿Es el lenguaje el motor del cambio? ¿o son los cambios en los actos y actitudes? Decir que es una suma de todo, es la respuesta corta del examen y decir que depende del caso, la respuesta del test. Mientras resolvemos estos misterios (yo ando pensando en ello) me escapo a mi terreno y me pregunto y os pregunto;
¿El termino buceo adaptado nos ayuda a incluirnos en el mundo del buceo o nos integra en una actividad anual? Modo; “jornadas de buceo adaptado en…” y no hueles un neopreno más en la vida.
La palabra “adaptado” es demasiado amplia. El buzo estándar se pasa el día adaptando cosas a su buceo particular, el buceo recreativo se adapta con cosas del técnico. De hecho, me parece más pobre auto-denominarse buceador estándar que buceador adaptado, este último gana fuerza, suena más a una persona que se lo “curra”, que busca “adaptarse” al mar ¿no?Aprendiendo con un compañero de buceo
Yo creo que decir que practico buceo adaptado no dice nada. Por un lado, si no hay necesidad de una terminología concreta, es que somos iguales, pero ¿buceo con las mismas condiciones y derechos que los demás buzos? ¿Se adapta el mundo del buceo a mis condiciones? Si la respuesta es que no, ¿necesito un término para distinguirme? ¿Debe ser buza adaptada? O suena mejor hablar de; ¿“buceo diverso”? ¿“Buceo para tod@”?silla con gorki
Yo quiero mis derechos a bucear como cualquiera y si necesito un término, tenemos que pensarlo o diré que soy buceadora, pero entonces que nadie se asuste cuando llegue a su centro en silla de ruedas o me sentiré discriminada, claro.
¿Me ayudáis a buscarlo?

Un compañero

“Lo que tengo y el tiempo no me puede quitar, ni la mar, por muy brava que se ponga, es la lección aprendida. Igual que hay quien no mira o no quiere ver, hay quien sabe ver más lejos de lo que crees ver tú”
Aprendiendo con un compañero de buceo

Yo creía hablar llena de libertad y fuerza sobre las complicaciones de ser tetraplejica y con la misma fuerza y cargada de argumentos llegaba a los centros de buceo.
-Quiero bucear, ¿me metéis al agua? -soltaba sin tartamudear con mi mejor sonrisa.
Yo no sé mucho de buceo pero no tengo miedo y creo que controlo con cabeza mis límites.Aprendiendo con un compañero de buceo
Quien sino yo podía ir más allá de mis miedos, más allá de mis barreras.
Para mi sorpresa ÉL.

Un día alguien que parecía cortar poco bacalao, alguien que no parece ser el más cantante, de los que no te sueles acordar que pasó por la fiesta, de los que no hablan demasiado, una antítesis de mi, diría yo, fue sigilosamente yendo más allá de mis miedo y más allá de mis barreras y me hizo el mejor regalo que puede tener un buzo, quiso convertirse en mi compañero de buceo, el compañero de una buza que además depende de alguien hasta para compensar los oídos.

Sin quitarle mérito a todos los instructores con los que he buceado, aquí la historia empezaba sin destino de buceo, sin saber de buceo adaptado con una pregunta que no queríamos que nos respondiera una certificadora, la queríamos responder nosotros; ¿podríamos bucear solos como cualquier pareja de buceo?.Aprendiendo con un compañero de buceo

Así qué después de meses hablando del tema, me baje a Cabo de Gata este mes de junio a intentar hacer realidad lo que el teléfono nos permitía fantasear.Aprendiendo con un compañero de buceo
Alguna inmersión fallida y un viento de poniente con mala leche no nos dejo entrar al agua todo lo que nos hubiera gustado pero creo que pese a eso, logramos el objetivo.Aprendiendo con un compañero de buceo

Conseguimos tener nuestras propias señales, en base al movimiento que me permiten mis brazos, para poder decir hacia donde ir, que he visto o que necesito, hacer inmersiones con más gente pero funcionando solos o disfrutar como iguales.Aprendiendo con un compañero de buceo

Nos queda mucho que aprender y no sabemos cuando podremos bucear, querer no siempre es poder y la vida es igual de caprichosa que el mar.Aprendiendo con un compañero de buceo

Lo que tengo y el tiempo no me puede quitar, ni la mar, por muy brava que se ponga, es la lección aprendida. Igual que hay quien no mira o no quiere ver, hay quien sabe ver más lejos de lo que crees ver tú.
Y que la voluntad, ese término, que tanto abanderaba mi siempre recordado amigo Paco Guzmán diciendo que movía el mundo, se mueve de la mano de la empatía, obligándome a creer y a vivir la osada palabra igualdad más allá del discurso.Aprendiendo con un compañero de buceo

Gracias, por dejarme con la boca abierta y cerrarme la boca.Aprendiendo con un compañero de buceo

Me quito el sombrero, con mis “asistentes de tierra”, las que se han atrevido pelear con neoprenos y medusas, y a los becarios e instructores del Cortijo Subacuático por la ayuda y las sonrisas.

Tu me miras sin interrogaciones.

Un mar de cristal

Intocables como el hielo resbaladizo, jugaban entre las vidrieras de colores de las altas catedrales que son las paredes de coral
Fondos en bocas del toro
El día que se sintió libre, con alas, fue cuando se sumergió para descubrir la inmensidad del mar, rodeada de agua azul, azul clara, blanca, transparente.
Descendía levemente a la vez que sus pupilas, cristales convexos, se llenaban apreciando con total nitidez innumerables pececillos que se cruzaban ante ella, parecían puestos delante de un espejo, al que le sigue otro y otro, formaban copias interminables del mismo.
Brillantes, luminosos, planos.
Flotaban y se desplazaban horizontalmente hacia el infinito, con un movimiento a su vez aparentemente tan inmóvil como la imagen fija de un reflejo.
Intocables como el hielo resbaladizo, jugaban entre las vidrieras de colores de las altas catedrales que son las paredes de coral.
Los miraba a través de sus gafas, que para su deleite, aumentaban el tamaño de los pequeñitos, como quien juega a mirar a través de una lupa.
El fondo del mar, un palacio de hielo con todos sus hermosos detalles.
Es así como descubrió la belleza de la diversidad del mar, y ahora, esos momentos que el tiempo congelo para ella y que su iris retuvo y llevo a su memoria, acuden a su llamada cuando necesita luz, tan claros como a temporales, ayudándola a sujetar un mundo tan denso como frágil que se resquebraja a su alrededor. Hicieron que el mundo se convirtiera en un lugar inhabitable en la tierra a golpe de pala y ladrillo.
– Estoy atrapada, moviéndome entre asfalto y tras muros de hormigón – piensa cuando no está en el mar.