MIL COLORES, CLARIDAD Y AGUAS CALENTITAS: EL CARIBE

“Cada inmersión un mundo. Un subidón. Un juego entre compañeros. Un placer. Un segundo. Un reto. Una imagen. Una oportunidad. Un recuerdo. Un regalo”

Y llegó el final de mi viaje por tierra y casi el principio del viaje submarino.

Dentro del agua no había cansancio, no pensaba si el viaje había sido duro, sí había sido una locura, sinceramente solo podía ser en ese momento muy egoísta y disfrutar del momento, de los colores y formas de los corales y las esponjas, de la infinidad de estrellas de mar, de la sensación de descanso de la silla con la que me muevo, llevada por otro buzo en busca de pececillos que me regalaran su movimiento entre la claridad de las aguas del Caribe.

Cada inmersión un mundo. Un subidón. Un juego entre compañeros. Un placer. Un segundo. Un reto. Una imagen. Una oportunidad. Un recuerdo. Un regalo.

Las sensaciones debajo del agua son un viaje que no sé o no quiero contar, pero dejo unas fotos para compartir con vosotros  un instante de lo inenarrable, poder  estar de nuevo también debajo del agua.

Gracias mamá tierra.

Fantasticas fotos cedidas por Rut Gomez

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PAPA; ¿CUANTO HAY DEL PACÍFICO AL CARIBE?

No puedo seguir contando las experiencias en el buceo, sin contar lo denso que fue el camino desde santa Catalina a bocas del toro. Un viaje que me llevo desde el pacífico hasta el Caribe cruzando una parte de Panamá. Este trayecto fue nuestro particular Canal de Panamá, de un mar a otro, con una ilusión por mi parte: poder conocerlos por dentro, debajo del agua.MAPA-PANAMA

Después de los buceos en Coíba, nos despedidos de Sherly y su cabañita rosa, en la que todo era rosa y nadie podría negar que tenían un encanto muy personal y que Sherly fue todo cariño. Nos montarnos  de nuevo en el coche que ya traíamos alquilado desde Panamá city.

Sin  grandes señalizaciones que nos regalaron el placer de preguntar a los lugareños, todo un deporte comunicativo y de comprensión y algún que otro cambio de sentido, nos dirigimos a Boquete una pequeña ciudad muy cercana a el parque nacional del volcán barú.

reserva forestal de  fortunaLa idea era dormir allí para hacer el viaje de día y al día siguiente continuar hasta Almirante, no era una mala idea no viajar de noche, pero eso convirtió el viaje en un sin fin de subidas y bajadas de maletas, parecía que nunca llegábamos a nuestro destino, casi habíamos olvidado cual era: la isla de Colón, donde me esperaba Rut para comenzar el avanzado y donde yo ayudaría a los nuevos asistentes de buceo adaptado a hacer sus prácticas y a acercarse de primera mano a la diversidad funcional.

A  medida que nos acercábamos a Boquete las temperaturas iban  bajando. Pasamos de ir cocidos y pegados al asiento a llegar a boquete a 16 grados, locos por buscar unos calcetines calentitos para combinarlos con las chanclas. Tardamos 5 horas en llegar.

Inciso sobre diversidad: yo viajaba en el asiento del copiloto al que llegue subiéndome entre dos personas en santa Catalina. Silla plegada en el maletero. No me baje a eso que llaman “estirar las piernas” hasta boquete, dónde mi postura se había escurrido un poco y mis pies habían engordado lo suficiente para olvidar que tenía tobillos. Los  “párate  aquí que me hago pis”, se sustituyeron por ” me meo me meo conecta la bolsa”. Después del viaje a México descubrí la sutileza de viajar con una sonda permanente y vaciar mi vejiga donde quiera sin montar la escena de buscar un sitio donde despatarrarme. Te ahorras muchos suspiros chungos de tus compañeros de viaje.

En Boquete dimos  una vueltecita por una ruta de cafetales. Vimos de lejos el volcán y nos fuimos a dormir. Si salíamos pronto nos daría tiempo a coger el barquito con tiempo. El último salía a las seis de la tarde.reserva forestal la fortuna

Hartos de coche y con el calor de vuelta, soñábamos con las aguas cristalinas del Caribe y el camino solo lo suavizaban  la belleza de los imponentes árboles de la reserva forestal de fortuna. Lo que debían haber sido sólo unas 3 horas de coche, se convirtieron en 6 horas debido a unos piquetes que los indígenas hicieron en la carretera que llevaba a Almirante desde Chiriquí grande, un carretera entre selva media, paralela  a costa caribeña  . Aquellos piquetes contaban mucho de lo que pasa en el mundo y pusieron ante nuestros ojos los problemas de los indígenas de la zona (podéis leer sobre el tema en la entrada titulada “LOS INDIGENAS NGÖBE Y LA REPRESA CHAN 75”).niña Ngobe

Al fin dejamos el coche, después de tantas horas, tantas.

Llegamos a la barquita, íbamos unas 16 personas. Un montón de maletas atrás. Yo en mi silla. Mi cinta agarrando mi cuerpo. Encajada  entre dos filas de bancos fijos sin respaldo. Motor en marcha. Media hora de trayecto.

El barco chocaba con leves olas y un paisaje increíble dejaba ver pequeñas islitas. La sonrisa se nos volvía a marcar y nos adelantaba el paraíso de fauna y flora del archipiélago de bocas. ¿Qué habría en el fondo del mar?

Lo que sí puedo adelantar es que la vuelta fue un placido paseo por las nubes de una hora y media.nubes

EL PACÍFICO PANAMEÑO: BUCEAR EN COIBA EN BUSCA DE TIBURONES

“Sí, ¡los vi! tiburones de aleta blanca y pienso que no se les puede tener miedo cuando los ves moverse con ese son que es puro baile”

playa de Parque Nacional de Coiba

playa de Parque Nacional de Coiba


La ruta empezaba con un deseo; bucear con tiburones en el pacifico. Panamá tuvo el encanto de dejarme ir al pacífico antes de bucear en el Caribe, dos mares muy diferentes en un mismo viaje, un sueño de nuevo.
Después de unas 6 horas de coche desde Panamá city llegamos a Coiba anochecido, en realidad llegamos a Sta.Catalina, un pueblito con mucho encanto desde donde salen las barcas hacia la isla de Coiba.
Coiba, reserva natural en la actualidad, había sido el lugar de ubicación de una cárcel, en la que por lo visto no estaban los presos más tranquilitos, según nos conto a la vuelta, un policía que había trabajado allí, al que recogimos con el coche a modo auto-estopista (siendo policía, no nos negamos cuando nos pidió que le lleváramos), también decía que era zona de tiburones, y que estos se habían comido algún preso que intento huir.
poniendome el neopreno en la barca

poniendome el neopreno en la barca


Que había varias clases de tiburones lo sabía y era la razón de bucear allí, que comían presos, creo que eran historietas de añoranza de tiempos pasados del policía “historias de la mili”.
Cuando llegamos fuimos al centro de buceo para planificar inmersiones y nos dijeron que se había roto la barca en la que íbamos a ir, que impotencia y que desilusión en ese momento, nos ofrecían ir en una barca más pequeña, pero no toda mi gente estaba segura que pudiera ir en esa barquita y mi asistente estaba mala, así que con pena por mi parte no me quedo otra que demorar el buceo.
el equipo en el agua

el equipo en el agua


Con un día de retraso, llego el día del buceo y me cambio la cara, tempranito fuimos a coger la barca. Rut, mi instructora, tenía los equipos preparados, Gema, una buena botella de agua con jabón para poder meterme el traje (invento de nuestra querida Lely, buceadora con 70 años) y Marián, lista para sus prácticas como asistente de adaptado. El agua iba a estar calentita y ya había perdido un día de buceo, por lo que me propuse hacer 2 inmersiones ese mismo día desde la barca, por mucho calor que pasara con el neopreno no todos los días se encuentra uno en el pacífico.
recien salidas del aguita

recien salidas del aguita


Nos subimos a la barca con la ilusión de ver a esos preciados pececitos que dan miedo en las películas, con la ayuda de un equipo fantástico del Panamá Diver Center.
¿Qué como subimos con la silla?, con dos principios: 1; pensábamos subir y 2; un montón de manos amigas panameñas alzaron de varios puntos la silla pasando las primeras olas de la playa y con todo el tacto del mundo, me posaron de lado en la parte trasera de la pequeña barquita, donde tampoco faltaron manos para sujetar la silla durante la hora aproximada de trayecto.
Y más manos cuando llegamos a la Isla de Coiba, aparecieron los guardas forestales para bajarme con la silla como si fuera cleopatra, muertas de risa mis compañeras y yo, eran tantos que la silla se alzaba por encima de sus cabezas, siendo por un momento yo la más alta y pudiendo alucinar con la vegetación de la Isla, su arena y el turquesa del agua de la orilla.
Porque Coiba y las islitas de alrededor son paraísos fuera y dentro del agua.
Tiburón de aleta blanca

Tiburón de aleta blanca


Sí, ¡los vi! tiburones de aleta blanca y pienso que no se les puede tener miedo cuando los ves moverse con ese son que es puro baile, uno de ellos reposaba en el fondo, se veían perfectamente sus branquias, y era simplemente bello. También vimos peces mariposa, morenas o un banco de atunes que nos envolvió, pude experimentar que son de verdad las termoclinas, era increíble como cambiaba la temperatura, ahora en cada buceo aprendo y disfruto más. Fueron 2 grandes inmersiones para estrenar Panamá y el pacifico.
morena

morena


Los tiburones ballena y las mantas rayas, no se dejaron ver, creo que se escondieron para que tenga una escusa para volver, y porque el encanto del mar sigue siendo que nunca sabes que te dejara ver, ni por cuánto tiempo.
Atún,Atún,Atún...

Atún,Atún,Atún…


volviendo de la inmersión

volviendo de la inmersión

Volviendo de Coiba

Volviendo de Coiba

Saliendo de la barca

Saliendo de la barca


Fotos cedidas por: Rut Gomez

Panamá.13 días para estrenar 2013

IMG_1014siempre surge la mano que falta, porque el ser humano es maravilloso, aunque algunos “poderosos” de caras conocidas nos quieran hacer pensar lo contrario

Por qué no,13 días para estrenar el buceo en 2013, con fecha de vuelta el 13. La intención esta clara, bucear, y entre medias descubrir un poquito el País,ponerme morena al estilo usuaria de silla de ruedas “ todo por delante, nada por detrás” y no volver a quemarme los pies, como todos los años en verano.
En principio, la ruta comienza en coche en Panamá capital hasta Santa Catalina donde cogeremos un barco a la isla de Coiba,parque Nacional,y un paraíso de biodiversidad y especies marinas como; el tiburón ballena,multitud de cetáceos, mantas rayas,diferentes especies de tiburones,barreras de coral y un montón de riqueza marina y terrestre que aparece cuando pones coiba en el buscador del ordenador.Despues de la sicotropia que esperó suponga esta zona en el pacífico cogeremos de nuevo el coche para cruzar al Caribe,al archipiélago de Bocas del toro,a Isla Colón, donde se pueden ver por ejemplo; peces loro, peces doncella, arlequin, pez vaca, pez sapo, raya dorada, tiburón nodriza , nudibranquios, gamba payaso, cangrejo araña, langosta….y a unos 30 kilómetros de Costa Rica.
La cosa no pinta mal y se adereza con mi padre,un interesante pesado con quien nunca imagine estar al otro lado del charco, una asistente con dos hermosos ovarios para seguirme en esta locura y una instructora de buceo adaptado, Rut, que tiene muy merecido que diga su nombre,porque le ha puesto mucho trabajo y cariño a este viaje, completando este lindo paquete de locos ( al que me encantaría se sumen otros).
No quiero obviar y no contar como lo vamos a hacer o mejor dicho como lo vamos a intentar, no puedo querer hablar de buceo adaptado y viajes y no plantear como superar las barreras o este blog terminara pareciendo “diversos por el mundo” esa gente que está de puta madre y no les pasa nada malo allá donde se fueron a vivir y yo ya sé que la cosa no va así, que llegar llegaremos pero habrá que inventar como llegar y no siempre nos diremos bonitos. IMG_1011
Vuelvo a contar con un asistente fantástica, con la ayuda de la instructora y con mi padre y su mujer como equipo, al que espero se sumen espontáneos para los momentos visualmente escandalosos como cuando me meto en el agua y comenzamos a pelearnos con las olas a la entrada del agua, la visión debe ser tan intrigante que siempre acuden unas cuantas personas a socorrernos, que se quedan ojiplaticas cuando descubren que no me he ahogado sino que me estaba intentando meter un bañito. Tendremos alguna escenita en el avión, y mi amiga la silla manual, como yo no la puedo mover, se hara la peor enemiga de quien tira de ella porque acaba herniado, si el terreno es un poco hostil.sirena serigrafia
Hemos probado en una zodiac y un barco, el nuevo reto será una barquita caribeña. Y a nivel de buceo, temo al calor combinado con tener que meterme un neopreno, eso da para muchos cuentos,pero esto al fin y al cabo es hablar en base a lo vivido en otros viajes,siempre será más interesante lo que pueda decir a la vuelta, que lo que imagine ahora y podré contar las dificultades que encontremos,que las encontraremos y sobre todo estoy segura que podré volver a decir que mi gente y la gente que conoceré me dejaron sin palabras,hasta ahora poca gente me ha sorprendido para mal, y siempre surge la mano que falta, porque el ser humanó es maravilloso,aunque algunos "poderosos" de caras conocidas nos quieran hacer pensar lo contrario.
Gracias,aunque aún no os conozca.

Fotos cedicas por Rut Gomez.Tazirga buceo

Próxima Estación…Panamá

Los seres humanos somos osados, nos creemos poseedores de todo lo que nos rodea y si los intereses son económicos ni la tierra ni el mar pueden oponerse  panama_canal_map

El canal de Panamá es un claro ejemplo de ello, actualmente une el océano Atlántico con el océano Pacifico por medio de una de obra de ingeniería increíble, utiliza unas esclusas que  jugando con la altura del agua consiguen  igualar el nivel de ambas océanos, levantando los buques más de 25 metros y permitiendo el paso de los barcos de un océano a otro.

Qué bueno sería que con la misma fuerza que nos impulsa a unir dos mares, pudiéramos mover el mundo hacia otra dirección que no sea la que la “globalizada” marea  lleva.

Y que voy a hacer yo ante este sentir; irme a Panamá a bucear.

Sonará a chulería y vacile, pero solo trato de ser sincera, al menos conmigo. No sé si mis viajes y buceos tienen una repercusión más lejos que mi propio goce, o suponen ir contra corriente o surfear la marea.

Me gustaría pensar que sí, claro está, que la experiencia fantástica  que supone para mi bucear en lugares donde no pensé poder llegar nunca con una tetraplejia, de algún modo son movimientos que repercuten en todos, que   lleven a discutir si lo que cada uno elige son oportunidades que cogemos como trenes que no queremos que se escapen, fruto de posibilidades, morro que le ponemos, derecho divino, derecho adquirido o mezcla de todas esas cosas, aderezadas con quien somos.

Así que continúo buscándome en cada viaje. Éste concretamente parece un gustoso cruce de casualidades que me llevaran a encontrarme en el  mismo mes, con la instructora con la que me saque el Open Water  trabajando en Panamá, en un archipiélago llamado Bocas del toro, a unos 40 kilómetros de Costa rica y en pleno Caribe y con mi padre recorriendo Panamá en un viajecito.

Conseguida un asistente con ganas de acompañarme sola en el vuelo, allí nos ayudará mi padre y su mujer, y podre completar el avanzado con una pedazo de instructora.

Ahora que lo veo escrito no son tantas las casualidades, pero no pasa nada, ya si eso me las invento yo y  el 31 de enero salimos dirección Panamá city.

Os dejo un regalo visual y musical, que haría bailar a la cola del paro, solo espero  disfrutar una cuarta parte de lo que lo hacen en el video.