¡TE LO FABRICAS TÚ!

Publicado en: http://issuu.com/oceanides/docs/escapate-9-2013

INTENCIÓN: Me dispongo a hacer apología de “háztelo tú mismo”, concepto a tener en cuenta en la turbia actualidad y aplicable al buceo adaptado y al buceo.

CONCEPTO: La idea es fácil; yo no voy a iluminar a nadie en este artículo, ¿necesitas algo de buceo y no lo encuentras o no existe? Puedes pensarlo, puedes hacerlo. ¡TE LO FABRICAS TÚ! e intentas no enseñar mucho la marca para resaltar el trabajito que tuvo la adaptación.

ADVERTENCIA 1: El interés por intentar no enseñar marcas no es un apto subversivo, ni ir en contra de “X”, es una cuestión de no llevar banderas de países por cuyas fronteras no podemos pasar .La idea es sencilla a la par que elegante.

ACLARACIÓN 1: No es difícil de imaginar que estas prácticas se llevan haciendo en el buceo desde el principio de su historia, no siempre estuvo todo inventado. Algunas ideas revolucionan el buceo y otras simplemente son útiles para uno. Para emocionarnos lo justo.cremalleras

VERDAD ABSOLUTA 1: si adaptamos algo para uno, probablemente lo estemos adaptando para todos o muchos.

EJEMPLO PERSONAL: Soy una persona que practica buceo adaptado y tengo un problema; necesito sondarme antes y después de entrar al agua para evitar una retención de orina que me podría llevar a una crisis hipereflexica con desenlace fatal. Mareos, pérdida de conocimiento, y muerte, si la cosa se alarga. Apocalíptico pero real para un lesionado medular.
Debido a esa falta de movilidad, ponerme y quitarme el neopreno para sondarme es bastante complejo, así que como la certificadora no me comento que marca se dedicaba a fabricar neoprenos adaptados, pensé en adaptar mi neopreno para evitarme una complicación que me pueda llevar con el barquero de las ánimas.neopreno abierto
Con una fase previa de observación, unos consejos y alguien habilidoso para la operación, la decisión estaba tomada. Llenaría el neopreno de las cremalleras necesarias para poder sondarme con relativa facilidad.
Mi cómplice cogió una servilleta modelo “gracias por su visita” de una terraza de un bar y se lío a pintar prototipos de neoprenos llenos de cremalleras.servilletas de papel
Para no hacer las cosas de cualquier manera, antes de cargarnos un neopreno de cuya marca si puedo acordarme pero no os diré, hicimos la prueba en un neopreno viejo que no usábamos.
Con el prototipo funcionando, no le tembló el pulso para cargarse mi neopreno. Si funcionaba habríamos salvado una gran escalera.
A falta de unos remates de costuras y limpiar el pegamento para darle un toque de glamour, sólo nos quedaba probarlo en el agua.

En playas granadinas tuve el placer de sondarme (mear) con mi neopreno puesto mirando al mar y pudimos ponerme el traje sin romperme un hueso y reduciendo en gran medida el sudor y las caras de “dedícate a otra cosa en tu tiempo libre”, de quien me equipaba.
Las próximas inmersiones irán llenas de cremalleras. No hemos descubierto América, pero…Mentira, para nosotros sí y hemos disfrutado del proceso.neopreno con bolsa de orina

PENSAMIENTO: creemos que este modelo con más cremalleras sería útil para todos, es más cómodo de poner y los buzos dejarían de tener que mearse en el neopreno. Mearse en el neopreno es casi parte de los estándares, por eso sabemos que no tendrá acogida en la industria.

ADVERTENCIA 2: No hemos patentado nada y os hemos enseñado los planos y el resultado. Esperamos que tú, lector, te fabriques algo y si utilizas esta idea, disfrútala.

ACLARACIÓN 2: Ya dije que no iluminaría a nadie con este artículo. Seguro que ya te fabricaste algo. Si no, únete al fantástico mundo de corta, pinta y colorea.

VERDAD ABSOLUTA 2: Por desgracia, todo lo que se necesita para bucear no es aplicable a “háztelo tú mismo”. Bucear seguirá siendo caro, pero siempre potencialmente adaptable.

PARA EMPRENDEDORES EN PARO: En el caso práctico del buceo adaptado, como su propio nombre indica, hay mucho que adaptar y que inventar. Lo dejo caer.image

MOMENTO PUBLICITARIO: Os animo a revindicar lo que me gusta llamar “buceo en negro”; exponer aquello que te has adaptado tú mismo. En twitter: #buceoennegro.

CONSIGNA PLAGIADA: ¡LA REVOLUCIÓN SERÁ ACCESIBLE, O NO SERÁ! ¿Estará el mundo del buceo?

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Y tú, ¿cómo lo haces?

Y TÚ, ¿CÓMO LO HACES?
Silla de ruedas solaEs más fácil pensar que todas las hormigas del hormiguero son iguales que buscar sus diferencias. Tender a clasificar y buscar semejanzas en un proceso que se repetirá, ahorra costes.
El mundo tenía esto tan claro que estandarizó, liberalizó, protocolizó, globalizó… y se olvidó del placer de buscar las siete diferencias, algo que ahora añoramos.
El mundo de las emociones, de los sentimientos, no unifica, busca lo particular para disfrutarlo, amarlo, vivirlo.
No será lo más inteligente o lo más rentable pero será lo que tú haces. En un mundo de estándares encontrarás tu diferencia y la gozarás.
Así que después de unas cuantas vueltas, a cómo hacer algo para todos, creo que mi mejor colaboración empieza por pensar cómo lo hago yo.
Egoísta y gustosamente, que no con maldad, comienzo con quien quiere buscar mis diferencias, como en un juego de niños, mi manual de buceo; “Así lo hace Elena”.Máquina de escribir
Espero encontrar más de siete diferencias, disfrutarlas y que las soluciones a mis necesidades se resuelvan con el placer de las particularidades.Página con señas No sabemos si le servirá a alguien más, quiero pensar que sí. Si no, siempre podrá tener la opción de “perder el tiempo” y contar cómo lo hace.

¿Que pasa con los mayas?

mexico feb2012 079Las personas somos seres curiosos, nos encantan las locuras en masa; el apagón del 2000, el final del mundo del 06.06.2006 y ahora damos paso a: Lo que decían los Mayas, esa cultura que destruímos y de la que no nos hemos acordado hasta ahora.

Cuando viajamos a México a bucear, era ya 2012 y el ambientillo de querer saber que decían los mayas estaba a la orden del día de muchas conversaciones con los mexicanos. Lo primero que nos decían era que los europeos estábamos flipados, que nadie había dicho que se fuera a terminar el mundo, ni los mayas ni sus descendientes esa la mujer que cocinaba frijolitos en su modesta casa del Yucatán.Había crecido la peregrinación a las ruinas de los mayas y ahora nos empezábamos a interesar por su calendario y predicciones.

De todo lo que hablamos, yo concluyo que sí. Íbamos a cambiar de era para el calendario maya,  terminábamos un periodo de oscuridad para pasar por lo visto a un periodo de luz más en consonancia con la naturaleza, y que sobrevivirían los más fuertes que supieran adaptarse al cambio.

Ahora, la interpretación es libre, quien quiera que plante tomates, que en esta era van a salir muy rico y que se meta al gimnasio para ponerse fuerte, otros, creo que ya tienen el refugio preparado, no os agobiéis por los víveres, el Carrefour abre todos los días hasta las once.

Yo creo que hare lo mismo de todos los días, me alegro que ahora sepamos tanto de los mayas, estarían orgullosos de nosotros si nos vieran, lástima que  nos los cargamos a todos. Si una bola de fuego me deja seca, decirle a mi madre que la quiero si queda alguien y si las ondas destruyen las bandas magnéticas de las tarjetas, no me despluméis.

Si sobreviven los más fuertes, espero que sean los que siempre fueron los más fuertes: los luchadores que pelean cada día por tirar para adelante les caiga lo que les caiga, entre ellos, los llamados “personas en riesgo de exclusión social”, que además ahora creo que somos más de la mitad de los españoles  y que los débiles: los corruptos y los que mueven más hilos de los que abarcan sus manos, sean arrasados y sirvan para hacer chascas.

Si viene un periodo de luz, haber si aprendemos algo y no seguimos liándola o no dejemos que nos líen, yo sacare los geranios a la terraza que ya veréis que “bonicos” se me van a poner.

Así que, ¡feliz fin del mundo!, penséis lo que penséis.

Mi historia o … un cuento

Ilustración,Pablo prous

  “Así que para no faltar a ninguna y faltar a todas, no voy a contar mi historia, voy a contar un cuento, para que la realidad no se me enfade y alimentar el subconsciente”…

Las historias siempre tienen múltiples versiones, a mí de la mía me contaron la versión médica, la diagnóstica y luego descubrí que había muchas más: las que yo me había montado siendo casi siempre la heroína, las que se habían montado los de fuera, algunas para mandarlos a la cámara de gas. Las hay duras, de ensueño, reales, bonitas, graciosas, posiblemente todas encierran algo de verdad, así que para no faltar a ninguna y faltar a todas, no voy a contar mi historia, voy a contar un cuento, para que la realidad no se me enfade y alimentar el subconsciente.

El cuento comienza así:

Una calurosa mañana de septiembre, allá por el comienzo de los días que quebraban los bancos americanos que anunciaban la famosísima crisis actual y en la que  los políticos peleaban aquello de si se llamaba crisis o recesión, apareció en las costas de Barcelona, bueno, más en la A-7 que en la costa, pero eso ya es contar versiones y no cuentos, así que como decía, apareció en las costas de Barcelona varada una sirenita pelirroja, pronto las gentes que estaban cerca fueron a socorrerla. Unos decían de echarla al mar y otros que no, hasta que un hombre que por lo visto apagaba fuegos, y se hacía llamar bombero advirtió que se podía haber hecho daño en la espalda ya que no movía la cola y tampoco casi los brazos.

Dónde la llevamos se preguntaban todos, mientras, corrían y saltaban alrededor de ella, ya que la arena de la playa quemaba mucho. Una voz dijo: ¡al Hospital del Mar! muy apropiado, pensaron.

El hombre bombero había tenido razón, la sirenita se había hecho daño en la espalda y no movía ni la cola ni  los brazos muy bien. Después de meses de hospital en hospital comenzó a hacer su nueva etapa, no era lo ideal, pero con su silla de ruedas recorría la ciudad y hacia su vida.

Un día hablando la sirenita con un cangrejo en la playa le comentó que un pez le había dicho, que un pulpo le contó, que una sepia, con la que paseaba muchas noches, le dijo que un delfín  había visto a tritones, sirenitas y atunes en silla de ruedas buceando.

La sirenita saltó de contenta, bueno no saltó, pero como si saltara y pensó que tal vez ella también podía  volver a meter la cabeza bajo el agua. Se puso a indagar y comenzó a bucear, con ayuda, pero volvió al mar.

Dicen algunos peces de los que llegan a mercamadrid antes de ser comprados, que andantes “locas y locos” ayudan y bucean con la sirenita y otros peces en silla de ruedas y que ella está la mar de contenta, que quiere recorrer el mundo buceando si la vida se lo regala.

Así que como el huevo y la gallina, ¿Qué fue antes, la sirena que quiso caminar o la sirena que se fue a bucear?, cuando está en su silla mirando el atardecer, ni ella lo sabe, y cada vez le importa menos.

Ahora, ¿cuál es tu historia? o mejor ¿me cuentas tu cuento?